He de reconocer que pararse a observar cómo dos simples hojas que flotan sobre el agua van moviéndose de un lado para otro puede parecer (o seguramente lo sea) una trivialidad. Lo reconozco. Y más este mundo tan agitado en el que vivimos, en el que todo va tan deprisa, en el que todo son problemas y obstáculos para que las personas puedan vivir y ser medianamente felices. Pero lo siento, no puedo evitarlo. Esas trivialidades son las que me hacen olvidarlo todo (aunque sea sólo por unos momentos), me hacen sentirme vivo y, sobre todo, me hacen pensar en que un mundo mejor es posible. Sí, supongo que suena algo utópico, pero quiero creer que si nos detuviéramos un poco más a observar esas "trivialidades", quizás aprenderíamos de la naturaleza y nos volveríamos mucho más sensibles y, posiblemente, mejores personas y, tal vez, nuestro mundo podría llegar a ser más humano y mejor. Deberíamos intentarlo, no perdemos nada...
Saludos!









