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09 febrero 2018

Pyrenean dreams...




Hasselblad 500 CM, Carl Zeiss 80mm f2.8 T* Planar, Ildford Fp4+, D-76 1:1




"Creo en aquellos lugares, los que no suenan ni tienen nombre, que se caracterizan tal vez por el hecho de que allí no hay nada, mientras que alrededor, en todas partes, hay algo. Creo en los oasis del vacío. El hombre es el huésped de la realidad"

Peter Handke, "La ausencia"

  
  
  



21 febrero 2016

Escuchando...




Hasselblad 500 CM, Carl Zeiss 80mm f2.8 T* Planar, Ildford Fp4+, D-76 1:1






"Los árboles son santuarios. Quien sabe hablar con ellos, quien sabe escucharles, aprende la verdad. No predican doctrinas ni recetas. Predican, indiferentes al detalle, la originaria ley de la vida".


Herman Hesse ("El caminante")










27 febrero 2015

Respuestas...



Hasselblad 500 CM, Carl Zeiss 80mm f2.8 T* Planar, Ildford Fp4+, D-76 1:1



"[...] el sentimiento de lo fantástico espera en ese momento maravilloso en que el papel sensible, flotando en la cubeta, repite en pequeño el misterio de toda creación, de todo nacimiento. Los negativos suelen ser leídos por los profesionales, pero sólo la imagen positiva contiene la respuesta a esas preguntas que son las fotos cuando el que las toma interroga a su manera la realidad exterior".

Julio Cortázar, "Papeles inesperados"





15 enero 2015

Nuevo año, nuevos retos...



Hasselblad 500 CM, Carl Zeiss 80mm f2.8 T* Planar, Ildford Fp4+, D-76 1:1



Hay imágenes que tienen un significado muy especial para nosotros y que, de alguna manera, nos marcan. Y no es por su composición, belleza o lugar en el que están hechas, sino porque reflejan algún momento o situación pesonal. Es el caso de la imagen que hoy quería mostraros. 

Hace tiempo retomé un camino que abandoné precipitadamente con la llegada de la tecnología digital. Me refiero a la fotografía química o analógica, la fotografía que siempre había hecho y que, por las circunstancias del momento, dejé a un lado para dejarme arrastrar, como la mayoría, ante la fiebre de los megapíxeles. 

Después de todos estos años con la digital y después de miles de imágenes llenando discos duros, sentía que necesitaba un cambio importante. Un cambio que me permitiera conectar, de una manera mucho más íntima, con mi proceso fotográfico y, en definitiva, con las imágenes que hacía. La decisión estaba tomada: necesitaba volver a trabajar cómo lo hacía antes en analógico es decir, seleccionando más, disparando muchas menos fotos y sentir las mismas sensaciones que cuando disparaba película. 

Hoy, después de unos cuantos rollos de película y algún que otro taller de revelado (gracias Vicent!, gracias AFX!), puedo decir que la fotografía tradicional o química, tiene algo que te atrapa desde el primer momento. Por supuesto, todo es mucho más lento, trabajoso e, incluso, artesanal pero es un proceso super-apasionante en el que mimas cada imagen desde que la piensas hasta que la ves aparecer en el cuarto oscuro.

Hoy os dejo la primera imagen que hice con la Hassel, una imagen que, como os decía, quizás no sea nada del otro mundo pero que tiene un significado muy especial para mí porque señala el principio de esta nueva etapa.

Saludos!