Siempre me han atraído esos instantes que preceden a la noche en los que el cielo adquiere esas tonalidades tan limpias y bellas. Se trata de la hora azul, uno de los instantes más bellos del día en los que la calidad de la luz es excepcional.
Esta imagen quería dedicársela a Tino y Xavi, dos grandes amigos con los que he compartido momentos inolvidables en la montaña. Hace tiempo que no nos vemos, pero esos recuerdos son imposibles de borrar y siempre que estoy por Dénia me acuerdo de ellos...
Saludos!!!

