25 marzo 2010

¿Están vuestras fotos a salvo?



Si, con el tiempo, vuestro archivo ha ido engordando y ya contáis con un volumen importante de imágenes o, simplemente, consideráis que vuestras imágenes tienen algún valor para vosotros, quizás sea el momento de ir pensando en hacer un Backup o copia de seguridad de todas vuestras fotos.

Seguramente tendréis vuestras imágenes guardadas en algún disco duro o, incluso, tendréis alguna copia en DVD. Pero, ¿habéis pensado alguna vez si vuestras imágenes están realmente a salvo? He pensado que quizás sería interesante hablaros un poco sobre este tema para que lo meditéis y toméis las precauciones que creáis convenientes.

Antes, en la época "analógica", solíamos guardar cuidadosamente nuestros negativos o diapositivas para que estuvieran a salvo de la humedad o de las partículas de polvo, pues eran nuestro único "original" y si las perdíamos lo habíamos perdido todo. Hoy en día, con la fotografía digital, nuestros originales son los archivos que vamos descargando de nuestra cámara, lo cual es una ventaja porque podemos hacer varias copias del mismo original en diferentes soportes. Si, además, tenemos en cuenta de que los soportes actuales (discos duros, dvd's, etc.) son bastante más económicos que hace unos años, estaréis de acuerdo conmigo de que no hay excusa para no tener una o varias copias de vuestras imágenes. Pero... ¿qué sistema o soporte es el más conveniente?

En realidad no hay ningún soporte 100% seguro, al menos al alcance de nuestros bolsillos, pero sí que podemos tomar una serie de precauciones a la hora de realizar nuestro backup.

La primera recomendación que os propondría es que realicéis más de una copia de vuestras imágenes, pues siempre cabe la posibilidad de que nuestra copia de seguridad falle y perdáis todas vuestras fotos.

La siguiente recomendación sería elegir bien el soporte sobre el que realizaremos nuestro backup y no escatimar a la hora de elegir marcas de reconocido prestigio y, por tanto, de mayor fiabilidad.

Los soportes ópticos (DVD, etc.) son el sistema más popular y económico aunque, posiblemente, sea el menos fiable ya que son extremadamente delicados y muy poco duraderos. Si váis a utilizar este tipo de soporte, os recomiendo que los grabéis a una velocidad tan lenta como os sea posible y que los uséis lo menos posible, sólo así conseguiréis que os duren más tiempo. 

En cuanto a los discos duros, suelen ser los soportes más utilizados para guardar toda clase de datos y, quizás, los más recomendables para guardar nuestras fotos dada su gran capacidad y rapidez a la hora de volcar nuestros archivos. Aunque son bastante fiables, no son 100% seguros y pueden sufrir pérdidas de datos o, incluso, pasar a mejor vida.

En cuanto a su capacidad, los elegiremos en función del volumen de nuestro archivo o de la cantidad de fotos que hagamos. En la actualidad podemos encontrar discos que van desde 160 gigabytes (Gb) hasta los 2 terabytes (Tb). También tendremos que elegir entre un disco duro interno SATA (instalado dentro del ordenador como secundario o esclavo) o un disco duro externo USB.

Si trabajáis a menudo con vuestras imágenes quizás sí os interese tener una copia de nuestros archivos en un disco duro interno por su comodidad y rápidez a la hora de leer los datos (SATA es más rápido que USB). El problema es que, al estar instalado en el ordenador, está siempre funcionando y estará más expuesto a una sobretensión eléctrica o a la pérdida de datos por virus u otras causas. De ahí que siempre debamos tener otra copia en un disco duro externo USB que sólo utilizaríamos en caso de que fuera necesario.  

Por último, comentaros que hay otras soluciones mucho más profesionales para nuestro backup, como por ejemplo los RAID, pero suelen ser muy costosos y sólo se justificarían sí fuésemos profesionales o nuestro archivo tuviera un gran valor.

Conclusión

La mayoría de las veces no solemos hacer copias de seguridad por comodidad o porque pensamos que a nuestro archivo no le ocurrirá nada.  Sin embargo, nuestro archivo no sólo está expuesto a una pérdida accidental de datos (por cualquier fallo de alguna unidad o error humano), sino también a otros tipos de "desastres" como, por ejemplo, un robo, un incendio...  

Es por ello, por lo que os recomendaría tener, como mínimo, dos copias de seguridad que debéis ir actualizando de forma periódica. Pero si de verdad queréis estar tranquilos, lo ideal sería que una de esas copias o, mejor aún, una tercera copia la tuviérais en un sitio distinto, a ser posible en otro domicilio.

Para terminar, deciros que debéis valorar todo el trabajo y sacrificio que hay detrás de vuestras imágenes. Sólo así seréis conscientes del valor que tiene para vosotros y adoptaréis las precauciones necesarias para no lamentar posibles "desastres".

Saludos!



1 comentarios:

TONI MIRALLES dijo...

hola me has hecho recapacitar y le estoy dando vueltas al tema.....
Felicidades

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Francisco Catalá - Photography © 2009.